Uno extraña, digamos, las canciones, las obras de arte, las pinturas…
pero nunca el fastidio de lo previsible. color rojo, manos en alto, slogan repetidos hasta el cansancio.
la estética de lo balurdo, pues
publicado vía blackberry.
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Uno extraña, digamos, las canciones, las obras de arte, las pinturas…
pero nunca el fastidio de lo previsible. color rojo, manos en alto, slogan repetidos hasta el cansancio.
la estética de lo balurdo, pues
publicado vía blackberry.