Seminario: Modernidad: decadencia y resistencia desde el prisma de la literatura judía.


Modernidad: decadencia y resistencia desde el prisma de la literatura judía.

Franz Kafka: El testigo adelantado. (Centenario de la publicación de La Metamorfosis.)

Margalit Matitiahu: Poesía y resistencia desde el margen.

 

El seminario tiene como finalidad, por una parte, compartir con los asistentes una visión acerca de los aportes de Kafka a la literatura moderna, desde el margen y desde la visión de la burocracia, como testigo adelantado a su tiempo decadente.

La literatura de Franz Kafka, escrita desde una cultura minoritaria en Praga y en una lengua menor en la antigua Checoslovaquia, constituye una de las alegorías literarias más acabadas del siglo XX, un espejo donde la ficcionalidad y sus técnicas narrativas han sabido reflejar los grandes conflictos del ser humano en su imposible aspiración de lograr su salvación.

Por otra parte, se propone un acercamiento a la poesía en ladino de Margalit Matitiahu, que plantea una narratividad de la pertenencia a una cultura que muestra resistencias a su desvanecimiento.

Margalit Matitiahu, desde su primer libro escrito en ladino, propone un encuentro con la historia de su idioma y de los sefardíes de Salónica.

 

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cuatro poetas de origen judío


Rafael López-Pedraza: Sobre el tema de una identidad latinoamericana


Sobre el tema de una identidad latinoamericana

Tomado del libro de Rafael López-Pedraza: Sobre héroes y poetas. Caracas, Editorial Festina Lente, 2002, pp 13-38.

Desde hace años, más acusadamente en los últimos veinticinco, que recuerde, han aparecido repeti­damente en los medios de comunicación preguntas y discusiones sobre la identidad latinoamericana. Por su insistencia, este asunto pareciera de gran importancia. Pero como tal pregunta nunca había surgido en mí, el tema no me despertaba mayor interés. Fue a raíz de tina invitación a participar en el II Congreso Latinoa­mericano de Psicología Analítica [1],con el título En busca de la identidad latinoamericana, que me deci­dí a escribir sobre el tema desde el punto de vista de la psicología analítica.

Reflexionar sobre el tema de una identidad lati­noamericana es un reto verdaderamente difícil y hasta se me hace desproporcionado, pues, para mí, significa estudiar las complejidades inmensas de nuestra natu­raleza e historia y el inconsciente colectivo de nuestra psicología latinoamericana. Como dije, un esfuerzo desproporcionado.

La concepción del inconsciente colectivo surgió del estudio del inconsciente individual. Por eso, es de esperar que un tema tan complejo como la búsqueda de nuestra identidad latinoamericana, sólo se pueda abordar a partir, de la conciencia individual. Y eso, ade­más de imposible, podría verse como una reducción.

Hoy día, Latinoamérica se extiende desde el sur de los Estados Unidos hasta la Patagonia. Es una vasta geografía con una impresionante variedad histórica de razas y etnias, donde existen bolsillos de culturas pa­leolíticas y neolíticas: grupos étnicos que se quedaron en sus esfuerzos evolutivos en el nivel de lo que se lla­ma la vida tribal primaria, como, por ejemplo, los guaraos o los yanomamis en Venezuela.

A principios del siglo pasado, durante un viaje por los Estados Unidos, Jung estudió la psicología del indio norteamericano. A partir de sus observaciones y de los sueños de pacientes de raza blanca en los que aparecía la figura del indio, Jung cayó en la cuenta de que éste elemento representaba una parálisis en la psi­que, pues el indio norteamericano no se había avenido a las complejidades de la historia. En ellos no se había dado cierto o ajuste síquico a las demandas de la historia. Ese estudio sobre el indio norteamericano tiene aun más valor en el caso de los aborígenes de Sudamérica, entre los que abundan diversos grupos étnicos en estados evolutivos mucho más arcaicos que en Norteamérica. Y este elemento hay que tenerlo muy presente cuando estudiamos las mezclas étnicas que conforman nuestro conglomerado racial. Los estudios de Jung contribu­yen a detectar la parálisis en la evolución que forman las mezclas raciales en que participa este elemento.

En Latinoamérica también están presentes restos las tres civilizaciones del pasado: la azteca, la maya y la inca. Estas fueron civilizaciones, en el sentido que se le da al término en los estudios de historia universal, y hoy subsisten (sin la fuerza creativa que permitió denominarlas con esta categoría) en sincretismo cultu­ral con la civilización de sus conquistadores: la historia y la ascendente cultura que hizo posible el impulso colonizador de España en los siglos XVI y XVII.

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el reloj de la U ya da la hora


Rectora Cecilia García Arocha, esto es con usted.

No la conozco personalmente. No tengo apetencias políticas, ni dentro de la universidad ni fuera de ella. Soy uno más de los anónimos profesores universitarios que ha visto cómo nos hundimos lentamente en la más improductiva de las inopias y de las anomias. Pertenezco a la innumerable masa que ha padecido en la última década las cruentas maneras que ha utilizado la reacción premoderna que ahora destroza a parte del continente y al país. Vengo de una universidad de provincias y de vez en cuando asomo la cabeza para sufrir la ciudad de Caracas, o lo que queda de ella. A pesar de esas limitaciones, la he visto al frente de la institución que ha resultado ser uno de los últimos bastiones que le queda al país democrático, luego de doce años de molienda. La he visto defender valientemente la autonomía y guiar ese enorme barco burocrático en que se ha convertido la Universidad Central de Venezuela. He visto su mano firme al momento de denunciar a los violentos, salvaguardando el derecho a no estar de acuerdo con los métodos radicales. Supongo, además, que tantos años ejerciendo como autoridad en varios niveles la ha entrenado suficientemente en los arduos vericuetos de la negociación democrática, sin por ello dejar a un lado sus convicciones estratégicas.

Por eso, y por muchas cosas más que no cabrían en un anexo ni en una nota a pie de página, es que me animo a escribirle estas líneas, ahora que sabemos de fechas para primarias, ahora que distintos gremios y colectivos laborales han tomado la calle en busca de sus reivindicaciones. Ahora que el discurso militarista y autoritario ha entrado en caída libre. Ahora que en Perú se disputan el balotaje la hija de un dictador y el proyecto de otro. Ahora que vivimos los estertores de la época petrolera y vamos en barrena hacia la edad post-petrolera. Ahora que los retos de la modernidad aún nos esperan, en pleno auge de la globalización.

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la muerte de sócrates


LA MUERTE DE SÓCRATES

Y llegó un día en que Cirene, el jardín y la perla de la Tierra, desapareció.

El derrumbe del mundo continúa sus cantos tristes de sirena desvalida y sin océanos. Apenas unos días atrás, cuando no quedó más remedio que atender los padecimientos de Sócrates, el coronel Aureliano Buendía dispuso llevárselo hasta la clínica, casi a la fuerza. Son cerca de las once de una de esas mañanas blancas, espesas y empalagosas, tan redundantes al comienzo del verano en estos tristes trópicos. El sol frío se detiene sobre la copa de los árboles, reclinados contra el cerro. Los araguaneyes y los bucares humedecen el piso con sus flores y un olor a jobo, a melaza y a tierra recién llovida estremece de sepias el paisaje. Años atrás, donde ahora el asfalto corona sus dominios, aún podían verse cacaotales que embrujaban con su arcoíris a los honrados paseantes de las orillas del Anauco. El príncipe ni se enteraba ya de esos detalles. Venía respirando con dificultad, aunque estuviese recostado cómodamente en el asiento del copiloto. El color de su piel era ceniciento, haciendo una grotesca combinación con el río de su abundante cabellera ya marchita y ajada por el tiempo. La amistad de Sócrates con el coronel sobrevivió a los malos tiempos. Se había forjado a la luz de las discusiones y los tragos donde lo importante no era Platón, si no la verdad. Buendía aprovecha para comentarle a Sócrates acerca de las andanzas de la hija de Platón, dedicada ahora a la mendicidad en las calles de esta nueva Varsovia en que se ha convertido el barrio, sobreviviendo al escarnio de los mercaderes y comerciantes. Como su padre gasta la mesada que le corresponde en el ejercicio de seducir a su amante, suele pedir limosnas entre barriles de basura y ramas de árboles caídas sobre las aceras, con las manos extendidas como un sauce. Luego de recoger las migajas que le arriman sus vecinos, ni siquiera se demora un instante para dar las gracias. Entonces lanza un manotazo al aire y se aleja en busca de refugio.

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breve historia en cuatro actos (o de los amores perversos)


Acto Primero

RAPO

Tesis. Este es un juego entre un hombre y una mujer, que podría llamarse más correctamente, cuando menos en sus formas más suaves, “Beso de Despedida” o “Indignación”. Puede jugarse con varios grados de intensidad.

1.  “Rapo” de Primer Grado, o “Beso de Despedida”, es popular en las reuniones sociales y consiste esencialmente en el flirteo moderado. White da muestras de que está disponible y obtiene placer con la persecución del hombre. En cuanto él se declara, el juego queda terminado. Si ella es correcta, puede decir francamente: “Aprecio sus atenciones; muchas gracias”, y seguirá en busca de otra conquista. Si es menos generosa, simplemente lo dejará. Una jugadora hábil puede hacer que el juego dure largo tiempo, en una reunión social grande, moviéndose de un lugar a otro, para que el hombre se vea obligado a hacer complicadas maniobras para seguirla, sin ser demasiado obvio.

2.  En “Rapo” de Segundo Grado, o “Indignación”, White sólo consigue satisfacción secundaria con los avances de Black. Su satisfacción primordial viene de rechazarlo, así que este juego es conocido familiarmente como “Largo, Amigo”. Ella lleva a Black a comprometerse más seriamente que con el moderado flirteo de “Rapo” de Primer Grado, y disfruta mirando su desconcierto al ser rechazado. Black, desde luego, no es tan inofensivo como parece, y puede haberse tomado bastante trabajo para conseguir involucrarse. Generalmente, él está jugando alguna variación de “Patéame”.

3.  “Rapo” de Tercer Grado es un juego depravado que termina en asesinato, suicidio, o en el Juzgado. Aquí White lleva a Black a comprometerse hasta el contacto físico y entonces clama que él ha cometido un asalto criminal o que le ha hecho un daño irreparable. En la forma más cínica del juego, White hasta puede permitir que él complete el acto sexual, para disfrutarlo antes de acusarlo. La acusación puede ser inmediata, como en un auténtico caso de violación, o puede retardarse largo tiempo, como en casos de suicidio o de homicidio tras una prolongada intriga amorosa. Si ella pre­fiere jugarlo como asalto criminal, puede no encontrar difi­cultades en conseguir aliados mercenarios o morbosos, tales como la prensa, la policía, abogados y parientes. A veces, sin embargo, estos extraños cínicamente pueden volverse contra ella haciéndola perder la iniciativa y volviéndola un instru­mento en sus juegos.

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el poder y el delirio | mario vargas llosa


el poder y el delirio

PIEDRA DE TOQUE

MARIO VARGAS LLOSA

14/12/2008
El poder y el delirio

La biografía de Hugo Chávez escrita por el ensayista mexicano Enrique Krauze muestra un personaje más complejo de lo que se piensa. El venezolano está abrasado por el patriotismo y el culto a Bolívar.

Quienes consideran al comandante Hugo Chávez un ser primitivo y superficial juzgándolo sólo por sus apariciones televisivas, en las que derrocha truculencia, demagogia, vulgaridad, diatribas y jerga, se llevarán una sorpresa leyendo el libro que el historiador y ensayista mexicano Enrique Krauze ha dedicado al presidente venezolano: El poder y el delirio. En su intenso rastreo, Chávez aparece, desde adolescente, antes de ingresar al Ejército, como un joven abrasado por una pasión subversiva y patriótica, que practica el béisbol con éxito y devora libros de historia de su país, biografías de sus héroes y escudriña sin tregua la vida y proezas de Bolívar a quien profesa un culto religioso y sueña con emular.

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al borde de la abulimia


viendo los números en algunas alcaldías y gobernaciones, me da ataque de hartura en la bola izquierda.
por ejemplo la alcaldía de girardot, donde vivo, se está perdiendo por 151 votos.
CIENTO CINCUENTA Y UN VOTOS.
como le gustaba que repitiera mi maestra carmen en la escuela:
UNA CENTENA, CINCO DECENAS, UNA UNIDAD.
ledezma, con su partido alianza bravo pueblo, apoyó a otro candidato para esa misma alcaldia.
sacó 909 votos.
NOVECIENTOS NUEVE VOTOS.
NUEVE CENTENAS, CERO DECENAS, NUEVE UNIDADES.
díganme una vaina…. ¿no es como para caparlo?

así hay casos.
y casos.

valencia, otro ejemplo, se pierde por 5.522 votos.
a cocchiola lo apoyaba un gentío, incluyendo primero justicia, menos proyecto venezuela.
proyecto venezuela, que apoyó en valencia a otro candidato (candidata, para ser exactos) sacó 26.940 votos.
diganme una vaina…. ¿no es un como para pensarlo que estemos contentos por el triunfo del pollo, que recibe votos de primero justicia pero que no apoya a cocchiola?

pero proyecto venezuela apoyó a rojas suárez en bolívar…

ahora -los he visto-, ledezma y borges se dan golpes de pecho por haber contribuido a la pérdida de la alcaldía de girardot en aragua y del estado boilívar.

un pana me decía hace rato que la vaina en el congo era peor.
yo le contesté que en el congo debía ser mejor.

mucho mejor.

en el congo, a un tipo como ledezma o borges, sencillamente se lo almuerza la tribu.
o se lo echan a los leones, para indigestarlos.

no me jodan.

invitación


barack obamajessie jackson

LA FUNDACIÓN CULTURAL CHACAO INVITA

Lectura de poesía en homenaje a Rafael Cadenas

Harry Almela
Lázaro Álvarez
Antonio Trujillo
Alfredo Herrera Salas
Eleonora Requena

Moderador
Alexis Romero

Organizadores
María Teresa Ogliastri
Alexis Romero

Miércoles, 19 de noviembre de 2008
19:30 – 22:30

Sala Experimental Centro Cultural Chacao
Av. Tamanaco detrás del Centro Lido, El Rosal
Caracas, Venezuela

obama y el final de una época


barack obamajessie jackson

ESTAS ELECCIONES contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos, la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un New Deal, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes. Sí podemos.

Cuando las bombas cayeron sobre Pearl Harbour y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada. Sí podemos. Ella estaba allí cuando los autobuses de Montgomery, las mangueras en Birmingham, en el puente de Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: “Lo superaremos”. Sí podemos.

Un hombre llegó a la Luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación. Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más  oscuras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

jessie jackson

Jessie Jackson, mientras escucha el Victory Speech de Barack Obama en Millenium Park, Chicago.

Recuerdo ahora un poema de Sandburg:

Conversación del Lago Michigan y la pradera de Illinois

EL LAGO MICHIGAN: Hemos estado aquí bastante tiermpo.
LA PRADERA DE ILLINOIS: Puede ser.
EL LAGO: Hemos visto pasar diez ciudades.
LA PRADERA: Once.
EL LAGO: Once con Chicago.

Carl Sandburg